Semblanza de artista
Celeste Bejarano (Ciudad de México, 1991) es una artista multidisciplinaria que habla a través de sus obras que invitan a la introspección. Cada pieza que crea ya sea visual, escrita o experimental, funciona como espejo: quien se asoma a ella se encuentra consigo mismo.
Su trabajo parte de lo humano y lo etéreo, explora los procesos de la vida humana invitando a la reflexión y al autoconocimiento con una profundidad que toca fibras. Celeste trabaja con lenguajes artísticos que cruzan lo visual, lo escrito y la intervención de espacios. Sus obras no solo se observan: provocan y despiertan algo adentro.
Ha expuesto en espacios internacionales incluyendo Art Legacy y la sede de la UNAM en San Antonio, Texas, el Consulado de México en Houston, ferias como la Affordable Art Fair en Bruselas, Galería Gaudí en Madrid, Art3F en Luxemburgo y el Athenium Hyde Park en Londres.
En México, su obra ha estado presente en la Semana del Arte y en proyectos de arte público. También ha participado en subastas organizadas por Morton Subastas, además de múltiples exposiciones individuales y colectivas en galerías y espacios culturales.
Manifiesto de artista
Creo que el arte es un espejo: refleja lo que ya vivía en ti, esperando ser nombrado.
Mi obra nace de lo humano y lo etéreo, de lo que arde sin forma, del fondo más fondo, del rizoma del rizoma. Transformo vivencias en imágenes y ecos que invitan a mirarse hondo: a sentir lo que duele sin rendirle culto, a abrazar la sombra donde habita la luz más alta, a explorarse en rincones que solo el alma conoce. Porque no todo lo negado es oscuridad; a veces, lo que más cuesta ver... es nuestra propia luz.
Con mi espejo entendí que toda emoción merece ser sentida, merece ser nombrada.
Cada una trae su imagen: se mira, se lee, se escucha, o simplemente se guarda como eco en la memoria.
Son despertadores del alma, recordatorios de que, aunque la realidad a veces duela, el infierno no siempre se cruza sufriendo.
Con ellas o sin ellas, igual brillamos.
A veces, para volar, hay que sentirlo todo... y con eso, tejerse las alas.
No vengo a decorar paredes. Vengo a reflejar verdades.
A tocar lo que en ti ya estaba listo para hablar. A crear arte que despierte y te regrese a ti: que te atraviese por completo. Trabajo con lo que me habita. Canalizo sentires y los traduzco en forma, palabra, cuerpo y espacio. Creo mundos donde uno puede encontrarse, perderse, y renacer distinto. Mi arte no busca explicarse del todo. Porque está hecho para que tú lo completes.
Yo te muestro el espejo. Tú decides si te miras.