“El silencio de la maternidad I, II, III”

38x56x23cm c/u

7kg c/u

Resina

2021

$133,333.00 MXN tríptico

$50,000.00 MXN c/u

La maternidad es una de las experiencias más universales de la existencia humana y, paradójicamente, una de las más difíciles de nombrar en toda su complejidad.

A lo largo de la historia se han escrito poemas, canciones y relatos sobre la belleza de convertirse en madre. Se ha hablado de la ternura, del amor incondicional y del milagro de la vida. Sin embargo, detrás de esas imágenes también existen renuncias, transformaciones, miedos, agotamiento, culpa, deseo, duelo y preguntas que rara vez encuentran un espacio para ser expresadas sin juicio.

En esta obra me interesa mirar hacia ese territorio silencioso. Ese lugar donde una mujer no sólo da vida a otro ser humano, sino que también atraviesa la muerte simbólica de versiones anteriores de sí misma. Porque toda maternidad implica una transformación profunda. Nace un hijo, pero también nace una nueva mujer. Y ese nacimiento no siempre es sencillo, lineal o luminoso.

Con frecuencia esperamos que las madres sostengan al mundo entero mientras guardan silencio sobre aquello que les duele.

Como si el amor y el cansancio no pudieran coexistir. Como si la gratitud excluyera la frustración. Como si la ternura y la pérdida de identidad fueran incompatibles. Pero la experiencia humana rara vez funciona así. Habitamos paradojas.

Por eso esta obra busca abrir una conversación sobre aquello que permanece oculto detrás de la imagen idealizada de la maternidad. No para restarle belleza, sino para devolverle profundidad. Porque cuando dejamos de exigir perfección, aparece algo mucho más valioso: la verdad.

Creo que las mujeres de mi generación estamos participando en una transformación importante. Estamos aprendiendo a hablar de la maternidad desde un lugar más honesto, más libre y más humano. Un lugar donde el amor no exige silencio como prueba de su existencia.

Esta obra es una invitación a escuchar esas voces. A reconocer la complejidad que habita detrás de cada madre. A comprender que la ternura y la fortaleza no nacen de ignorar la dificultad, sino de atravesarla.

Porque aquello que permanece en silencio no deja de existir. Permanece esperando ser escuchado.

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